El poder de la sonrisa

22 Abril, 2014
- in Blog, Blog

Seguramente la mayoría de las personas saben que el hecho de sonreír mejora la calidad del sistema inmunológico, reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y libera endorfinas. Sin embargo, todo esto hace referencia a la persona que emite la sonrisa, y no manifiesta qué sucede con la persona que la recibe.

Lo cierto es que somos seres capaces de promover buenas sensaciones y emociones en los demás, y a menudo se desconoce hasta qué punto podemos contribuir en su bienestar.

Aunque siempre nos están diciendo que debemos sonreír, nunca nos explican porqué debemos hacerlo o más bien qué conseguimos si lo hacemos. De esta forma, hay varias explicaciones que deberíamos conocer acerca de nuestra capacidad de sonreír:

Gracias a varios estudios de neuroimagen funcional, se ha podido observar cómo la sonrisa de otra persona permite que nuestro cerebro active el circuito de recompensa, generando ese bienestar, tranquilidad y placer percibido cuando esto ocurre.

Además, resulta interesante saber que existe un tipo de neuronas en el cerebro llamadas neuronas espejo, que se activan cuando una persona realiza una acción o cuando observa que la acción está siendo realizada por otro individuo. De esta forma, una persona refleja la acción de la otra de igual forma que si se tratara de un espejo. Respecto al tema que nos concierne, se ha podido comprobar que este tipo de neuronas se activan cuando vemos a alguien que nos está sonriendo, y muy a menudo, de forma automática, le correspondemos inmediatamente. Sin ir más lejos, podríamos pensar en qué sucede en nuestro rostro cuando vemos a un pequeño sonreír de oreja a oreja, o cuando al entrar en un comercio la dependienta nos recibe con una amplia sonrisa.

Realmente podría parecer un proceso sencillo: el hecho de ver a alguien sonreír, haría que se activaran las neuronas espejo y contraeríamos los músculos de la cara haciendo que apareciera esa sonrisa  generadora de bienestar en la persona que quisiera recibirla.

Sin embargo, lo que sucede es mucho más complejo y aparecen implicadas varias hormonas, áreas cerebrales y circuitos neurales. Entre ellos, encontraríamos el sistema límbico que engloba algunas zonas del córtex cerebral y regiones subcorticales, siendo una de sus funciones la regulación del comportamiento emocional y la consecución del placer. Cuando recibimos una sonrisa, algunas de las estructuras del sistema límbico envían órdenes al cerebro para que se liberen unas hormonas llamadas endorfinas, que actúan como analgésico natural, y producen un efecto sedante sobre el cuerpo.

Por este motivo, a menudo, y sin saber realmente por qué, suelen gustarnos las personas que sonríen con frecuencia, ya que promueven en nosotros grandes sensaciones de bienestar, tranquilidad, confianza y placer.

Parece increíble que con algo tan natural, tan económico y con algo que todos somos capaces de hacer, podamos despertar tan buenas emociones y sensaciones tanto en nosotros mismos como en las personas que nos rodean.

Yo ya he encontrado suficientes motivos para sonreír, ¿Y tú?

“Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra”

 

Vanessa Ruiz

2 Comments

  1. pilar cañadas   Abril 22, 2014 22:23

    Me ha encantado el tema esta además muy bien escrito con un lenguaje muy llano y muy simpático q te saca una gran sonrisa

  2. mary   Abril 26, 2014 22:29

    Me ha gustado mucho Vane y además tú siempre tienes una sonrisa para todos y transmites mucha energia positiva.

Enviar comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies